Por primera vez, varias comunidades autónomas cuentan con una radiografía comparable sobre el grado de adopción de la construcción industrializada. Los clústeres de la construcción han trabajado en una serie de análisis territoriales con una metodología común, que ha permitido identificar en cada territorio las promociones, los componentes industrializados y los niveles reales de adopción, con el objetivo de pasar de las percepciones generales a una base más objetiva y trazable.
La industrialización está en el centro del debate sobre vivienda, productividad y falta de mano de obra, pero medir su avance real ha resultado difícil mientras cada territorio trabajaba con sus propias referencias. Disponer de un criterio común empieza a cambiar eso: los resultados permiten responder con datos a preguntas que hasta ahora eran complicadas de contestar, como cuánto se está industrializando realmente, qué soluciones constructivas están más extendidas o qué diferencias existen entre unas comunidades y otras.
El trabajo impulsado y coordinado por BAI, en colaboración con la Red de Clústeres de la Construcción, supone un primer paso para disponer de una imagen más rigurosa y comparable de la industrialización de la construcción en España, y refleja la forma de trabajar de la Red: una misma metodología aplicada desde cada territorio para llegar allí donde no podemos llegar solos.
Las principales conclusiones se presentarán próximamente en un acto conjunto, en el que también se compartirán los aprendizajes del proceso y las posibles líneas de continuidad para seguir mejorando la medición. La fecha y el formato se darán a conocer a través de los canales de la Red.
Medir mejor para entender mejor, y entender mejor para poder avanzar.
